"Lavueltadelperro"

Comienzo a inquietarme y me pregunto por qué la gente sale a pasear en auto o moto los domingos por la tarde. En qué se fundamenta la necesidad imperiosa de lanzarse a las calles con el simple afán de caracolear. Qué justifica la culturización de lavueltadelperro durante las últimas horas del fin de semana. A qué atribuimos que ciertos individuos y/o sujetos se vean en la obligación de zambullirse a matar el tiempo una jornada antes del fatídico lunes. No entiendo que carencias de vida camuflan cuatro ruedas (o dos o ninguna) y un andar somnoliento en segunda por las calzadas del parque o del centro comercial. Acaso los domingueros no tienen nada mejor que hacer ¿Qué tristezas ocult…. ¿Qué tristezas ocult…. ¡Dale che! ¡Mové ese cacharro infelíz! […] ¡No te digo! Si todos estos desgraciados no salieran a dar vueltas hoy domingo por la tarde yo podría pasear tranquilo. (Poné la AM mi amor)


Domingo de Diciembre del 2010, Bragado, Buenos Aires

"Volveravolver"

Me había convencido rotundamente de no volveravolver.


El bajocero, la nieve y mi dramatismo dramatúrgico en Transilvania me mutaban hosco, oso, osco, inoportuno. Café subcaliente (o casi frío) y toneladas de papeles sexualmente vírgenes definían mi chapa, mi identidad de barril, mi vacío. Ya sumaba años de experiencia en cuanto a mis actitudes (más plus de aptitudes) de inexperto (mis bodas de plata como rueda en el barro le solía llamar). Fantaseaba y fanfarroneaba con fama (más fame que fama in fact - N.d.A). Mi cohete espacial, mi princesa, mon château en France, mi Yo. A esa altura de las circunstancias seguía casi convencido de no volveravolver (pero con los dedos de los pies algo frizados)


El calor, la arena y el libertinaje de las Baleares me tornaban ligero, pez, divino, igual de inoportuno. Cerveza cuasifría (más bien caliente) y metros cúbicos de tinta lasciva constituían mi tatuaje, mi piel colorada, mis excesos (mi nada de mucho). El cloruro de sodio marino se entrometía dermis adentro y la deshidratación del alma era inminente. Catarateaban chorradas de transpiración que se escapaban entre las toneladas de piedras devenidas a granitos (de lo majestuoso a lo pequeño just one step my dear). La impaciencia por deglutir agua oceánica me arrebataba la partida. Para aquel entonces (y con mucho vértigo) ya me cuestionaba eso de no volveravolver.


La lluvia, la tibieza y la templanza de las pampas argentinas me devenían rumiante rumiando, tranquera adentro, cultivo de cebada oleando (aún más inoportuno). Vociferaba y exclamaba mi derecho (y necesidad) de piso. Mi temple me obligaba a morderme los dientes (los de arriba contra los de abajo y viceversa (sin. al revés)). Las rutas deterioradas, la vida en hotel (tres estrellas), las cartas de la mucama enamorada, trucha a la manteca con salsa de frutos rojos y milhojas de verduras, mi eterna lectura de rayuela. El desafío de beatificar mi signo y su equilibrio. Por esos tiempos (en realidad serían estos tiempos ya que estoy escribiendo ahora mismo pero en tiempo pasado) ya no reparaba más in questo dilema de volveravolver. De volver ya sólo me quedaba devolver (lo que nunca fue mío).




Diciembre del 2010, Bragado, Buenos Aires.

Closed

Nada. Le volví a tocar la puerta y nada. Ya me estaba empezando a preocupar cuando al fin salió y me dijo “La puerta como tus frustraciones” y volvió a cerrar. Me quedé ahí parado, inmutado, creyendo que nunca había golpeado aquella puerta o pensando que nunca más se volvería a abrir.


28 de Noviembre del 2010. Bragado, Argentina.

Reflexiones de Ramón D. Dopazos (II)

Diario N° 3 – Hoja 76. Prueba de asimilación de un conjunto de palabras escritas sin separación y en cursiva y el debate interno del por qué.


Serenidad. Serenidad y contemplación me pidió. Eso me pidió. Ya que estábamos yo también pedí y le pedí que no me pida nada más. Que ya era mucho. Que me atosigaba. Se sonrió y me dijo que así y todo me amaba. Yo le sonreí también (y me quedé pensando en eso de así y todo).

Si me sincero (ante mi inframundo y el universo) debo reconocer que había existido un tiempo (pasado pluscuamperfecto intencionalmente mal empleado) en el cual yo me desenvolvía más predispuesto, más entregado, más limpio para con el amor (sin tanta trinchera digamos). Las diversas vivencias en el rubro me llenaron de rosetas, que se pegaron, se adhirieron, se remorizaron, me arrosetaron in situ, me volví pinchudo. Pienso y concluyo que en definitiva eso de la experiencia es un poco una gran falacia o sofisma. No sé qué y cuánto aprendí (refiriéndome, claro está, a lo que denominaríamos estrictamente como amoramorcienporcientoamor). Más que preparado me siento como reparado. Reparado porque algunas tantas veces anduve roto. Reparado porque reparo en aquellaspseudopequeñascosas que son intrascendentes y me contaminan sin afianzarme a ninguna relación. Re-parado porque no voy ni para atrás ni para adelante.

Honestamente este tema me tiene moderadamente preocupado. Lógico que empiezo con la trillada y clásica bobada de cuestionarme si me volveré un viejo solitario, renegado, feo y calvo (las coherentes incoherencias acordes) (suspiro).

En fin (y para ir cerrando), los que sí tienen experiencia en algo (cualquiera sea el ámbito y/o rubro) afirman con vehemencia que todopasa. Particularmente me resulta incordioso cuando a modo de consuelo la gente te trompea un todopasa (que vendría a ser como un buenoyaestánomebancotutristezasigamosconotrotema). Me guste o no tengo dos opciones. O bien les creo a estos sabios de la esperientzia, me relajo y me tiro en una hamaca paraguaya a tomar algo frío y a esperar como si nada (viste che!) que eso pase (o TODO pase); o bien no les creo absoluta y rotundamente nada y opto por la segunda posibilidad que vendría a ser algo más bien personal e improvisado y de momento como[…]como[…]¡Bué!…no estoy muy seguro pero creo que en la casa de Montevideo y Thompson mi abuela tenía guardada de un viaje a Cataratas una hamaca paraguaya muy regia (que le había quedado con los años).


27-10-2010 Puan, Argentina

Melenas al viento!!

Cuantos peces! Melena ha arribado a las 5000 visitas y (vuelve) a renovar su imagen.....
Chapuzón de letras per tutti!

Gracias Joa por el diseño! www.nuncaconfiesenconejos.blogspot.com
Gracias Agus por el diseño! http://www.murosweb.com.ar/

Reflexiones de Ramón D. Dopazos

Diario N° 5 - Hoja 26. En referencia a los paréntesis y la connotación de la palabra ergo

De marinero tengo muy poco (exceptuando la típica costumbre de cerrar los ojos, apretar los puños y permanecer callado y en silencio). De astronauta no tengo nada, ni siquiera las angustiantes ganas de jugar al balero. De lagarto me queda sólo el pecho corrugado.

Medida pasan los años me voy vaciando de cualidades (adjetivos calificativos como técnicamente se decía en la primaria). Será que me vengo definiendo (qué se yo). Ando chocando con los espejos (sin. inescrupulosos sicarios epidérmicos), ando peleando con los vidrios de las vidrieras (sin. frustrados aspirantes a espejos). Let it be era la de Los Bitls; Let it bleed parodiaban de antemano Los Rollin. Crónicos y anacrónicos al mismo tiempo, valga la doble redundancia. Contundentes frases sintéticas que definen (y claramente diferencian) lo que se quiere (o anhela) de lo que realmente se es. Como el antiguo viejo nuevo testamento o una noche de verano pero en el hemisferio norte. Contradictorio. Así recepciono el pasado del futuro. Así sos vos, tu departamento nuevo, tu vocación, el café que servís, el libro que me regalaste, el ojo que tenés al lado del otro, tus aspiraciones. Así sos vos (y te entiendo). Ergo (sin. consecuentemente) así soy yo (¡Yo soy así!)


25-10-2010 Puan, Argentina



Ernesto (y lo que hacemos)

Ernesto ya estaba en el café desde antes (por las dudas, mucho antes). Había elegido la mesa que está contra el rincón, abajo del poster de Lou Reed. Cuando el mozo lo atendió Ernesto se quedó callado por un instante. Pensó. Finalmente pidió un vaso de agua. “Perfect day” cantaba el de la canción casualmente y la mesa estaba más rallada que de costumbre. Un azul oscuro casi negro le copaba la mirada y al mismo tiempo se interrogaba ¿Por qué razón existen las discusiones? Uno tiene un pensamiento que el otro no comparte (pero quizás lo hará). Política, fútbol, religión, playa o montaña, asado al carbón o a leña, rubias o morochas, vaso medio lleno o medio vacío, maní pelado o con cáscara, discusión o intercambio brutal de opiniones. La última primavera había sido regia. No había tenido mucho trabajo y pudo interactuar con los brazos de la estrella-sol (no había sido así los años anteriores por cuestiones fisiológicas de costumbre) Ramas, por las ramas se iba hasta que llegó ella y le dijo –Hola. Disculpá la demora, el sistema de transporte en esta ciudad no es como en un país de primera así que puse segunda y me vine a pie-caminando. – No te hagas drama, si total recién acabo de llegar yo también. ¿Sabías que el maní me gusta pelado? -¿Qué decís Ernesto? ¿Hoy también estás pánfilo? –Disculpame Lu, no me hagas caso.

Bla, bla, bla mozo más agua y cerveza bien fría y algo para ir picando y otra cerveza ¿fuego? dos cafés la cuenta y graciasportodohastaluegochau.

En la retirada pedestre descubrieron que la ciudad estaba un poco fría y un poco calurosa (dependiendo de las cuadras). Luisina se mostraba casi interesada, casi enamorada, muy consternada. Ernesto era casi Luisina (la amaba y le daba pavor morirse solo). También estaban las vidrieras. Los maniquíes siempre están bien empilchados (pensó él). Si no fuera por sus caras vacías serían estereotipos de gente macanuda para conocer. Luisina llegó hasta la esquina que separa y ahí nomás se-paró. Ernesto pensaba si su aspecto correspondía al de un tipo macanudo. Cuadra y media más tarde (y sin coches tocando bocina) se dió cuenta de que estaba muy lejos de ser un tipo macanudo y que encima estaba caminando solo.


“Al fin de cuentas somos lo que hacemos para cambiar lo que somos” Eduardo Galeano.


Ernesto no pegó, un ojo en toda la noche.


23-10-2010 Bahía Blanca